*

*

*

*

Historia Musical Costeña 7

 

Siguiente

 

Son muchos los tratadistas, estudiosos, etnomusicólogos, investigadores, escritores y demás  quienes han contribuido de una forma u otra a esclarecer acerca de las hipótesis de los orígenes y desarrollo de una música que hoy en día se le denomina genéricamente como VALLENATO.

 

 

Sin embargo la controversia continúa, otros sostienen sin embargo  que esta música debería llamarse música parrandera, música de acordeón, música de provincia, cumbiamba, música provinciana, son vallenato, música del Magdalena Grande, merengue y otras denominaciones.

 

Varias son las teorías, los conceptos, las investigaciones y los puntos de vista de investigadores que con sus escritos aportan información para una mejor aproximación al concepto de este género musical.

 

Colombia ha tenido desde tiempos coloniales evocación centralista, y por su puesto Bogotá, su capital, ha sido epicentro de los mayores acontecimientos políticos, económicos y culturales del país.

 

Así vemos, que desde los años 40 y 50 ya había asomos de escritos acerca de las músicas populares, algunos aportaron los primeros pasos a estas manifestaciones que anteriormente no eran consideradas como materias de estudio sino como simples manifestaciones culturales de los pueblos.

 

La lista es larga, sin embargo se podría mencionar a quienes han realizado un acercamiento a esta  cultura como lo son  José Ignacio Perdomo, Joaquín Piñeros Corpas, Guillermo Abadía Morales, Manuel Zapata Olivella, Consuelo Araujo Noguera, Ciro Quiroz, Rito Llerena, Egberto Bermúdez, María Eugenia Londoño, Gloria Triana, Javier Ocampo López, Julio Oñate, Antonio Araujo, Tomás Darío Gutiérrez, Gustavo Gutiérrez, Adolfo Pacheco, Celso Guerra, Félix Carrillo, Alberto Salcedo,  Gabriel García Márquez, Alfonso López Michelsen,  Rafael Escalona,  Pilar Tafur, Daniel Samper Pizano, Bernardo Romero, Juan Gosaín,  Abel Medina, Rafael Oñate, Lázaro Diago, Amir Bitar, José Portaccio, Hernán Urbina, Ismael Medina, Alberto Salazar, Ignacio Pretelt, Consuelo Posada, Samuel Muñoz,   Luis Mendoza, Simón Martínez, Jorge Naín, Peter Wade y muchos otros tantos.

 

Además, es preciso anotar que se han realizado documentales audiovisuales, conversatorios, entrevistas, recopilación de registros sonoros y testimonios de personajes lo que ha sido un valioso ingrediente al estudio de esta manifestación cultural colombiana.

 

Fundamentalmente se tejen  dos teorías acerca de la denominación de la palabra “Vallenato”.

Una sostiene que el término deriva del gentilicio de los habitantes de la región del Valle de Upar, es decir “Natos del Valle”, pese a que la palabra “Valduparense” se utilizaba desde comienzos del siglo XX.

 

El investigador Tomás Darío Gutiérrez en su libro Cultura Vallenata afirma que ya los españoles le daban el nombre del Valle de Upar al territorio comprendido entre la Sierra Nevada de Santa Marta, la cordillera de los Andes, el río Magdalena y  el sur de la península de la  Guajira habitado por la nación chimila.

 

La otra por su parte, agrega que el nombre responde a un tipo de patología de la piel que padeció por algunos años anteriores   la comunidad cesarense producida por la picadura del  insecto  “jején”, conocida popularmente como “Jovero” o “Carate”, llegando a ser despectivamente comparados con los hijos de la familia de los cetáceos, es decir,  la Ballena con “B”.

 

Ambas teorías siguen siendo defendidas por distintas corrientes, no obstante se tiene referencia del cronista Juan de Castellanos en épocas coloniales mas exactamente en el año 1531, que ya desde entonces se utilizaba el término vallenato para designar a las personas que habitaban el territorio del Valle de Upar.

 

La mayoría de investigadores coinciden en que la música tradicional costeña es el resultado de la confluencia de las razas aborigen (chimila), europea (española) y africana (esclavos y cimarrones) especialmente.

 

En consecuencia, se estima que el aporte indígena con su cantos, danzas y un  arsenal instrumental, principalmente  de la familia de los aerófonos como pitos, carrizos,  ocarinas, flautas, cachos, etc., sus  idiófonos de choque, fricción y sacudimiento como sonajeros, maracas, etc., sus membranófonos y cordófonos constituyen en primera instancia las primeras expresiones musicales que se tenga conocimiento en el Caribe colombiano.

 

Con la llegada del conquistador español ocurrió la barbarie y la devastación de las culturas amerindias imponiendo desde épocas coloniales toda la supremacía.

 

Desde la península ibérica llegaron pobladores procedentes de muchas regiones, especialmente andaluces quienes trajeron  su idioma, su religión católica, su música, sus instrumentos musicales.

 

Como resultado del sincretismo o mestizaje entre estas etnias, surgió durante muchos años lo que hoy se conoce como músicas tradicionales, músicas locales, folclóricas o campesinas, las cuales no son más que expresiones espontáneas de los pueblos que las cultivan.

 

Siguiente

MANUEL ANTONIO RODRÍGUEZ A .

(Músico pedagogo)

CONTACTOS:  marmusico@hotmail.com  -  Bogotá   Colombia

www.musicalafrolatino.com  

HOME