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Historia Musical Costeña 7

 

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Resulta siendo tema controversial si lo que hoy se conoce como música vallenata se originó antes o a partir de la llegada del acordeón a nuestro territorio.

 

 

El acordeón fue patentado en Alemania hacia el año 1829 por el austriaco Cyrill  Demian y perfeccionado por el francés Buffet, no obstante algunos datos históricos precisan que ya desde 1822 el alemán Buchmann había inventado el “Akkordion”.

 

Organológicamente  se clasifica como un aerófono de lengüeta múltiple, el cual posee unas lengüetas de metal que vibran por un fuelle y es de carácter diatónico. Posee además dos teclados o filas de  botones, el derecho lleva teclas melódicas y el izquierdo contiene bajos o bordones.

 

Desde su invención hasta nuestros días, ha tenido variaciones y perfecciones técnicas,  es así, como a su vez ha tenido distintas denominaciones, tornillo e`máquina, el espejito, marca venao, guacamayo, moruno, de cuchara, tembladera, barrilito, caballete, trompito, de cambio, de palanquita, colibrí, el cinco letras, etc.

 

Todavía se especulan muchas hipótesis en torno a su llegada a nuestro país, pues todo apunta que probablemente pudo haber entrado por el puerto de Riohacha (Guajira) a finales del siglo XIX, traído por marinos europeos especialmente de Italia y Francia.

 

 

Otros sostienen que pudo haber entrado por Panamá, antiguo territorio colombiano,  por Santa Marta, Cartagena, o por Tolú, en fin, no hay precisión en este aspecto. Probablemente este instrumento llegó a Colombia entre los años 1850 y 1880, aún no hay fechas precisas.

 

Testimonios como el dado por el maestro Juan Muñoz el cual afirmaba en 1985 que “El acordeón, aquí ninguno lo enseñó a tocar, todo el mundo lo cogió, lo fue aprendiendo y le fue inventando”.

 

Por testimonio de maestros algunos ya desaparecidos sabemos que la música de acordeón en un principio era cultivada por gentes campesinas y de clases sociales bajas, siendo estigmatizada por las altas élites que preferían la música europea, posteriormente la norteamericana y más tarde  algunos aires andinos.

 

Alguna vez el maestro Emiliano Zuleta manifestó que “el acordeonero no era de la gente, sino de la menos gente”, o como afirmaba Úrsula Iguarán “Una música perniciosa y popular” refiriéndose a la estigmatización del vallenato en otrora tiempos.

 Consuelo Araujo reseña en su libro “Vallenatología” que la alta sociedad vallenata subestimaba esta cultura a tal punto que en el artículo 62 de los estatutos del club Valledupar decía textualmente: “Queda terminantemente prohibido llevar a los salones del club música de acordeón, guitarras o parrandas parecidas”.

 

La ex ministra de cultura y periodista Consuelo Araujo Noguera publicó un revolucionario, controvertido e interesante texto sobre esta cultura en 1973 titulado “Vallenatología”,  el cual se convertiría en las primeras publicaciones de estudios de música popular escrito por alguien de la región. Allí plantea su famosa teoría del “Mapa del vallenato”, el cual consiste en delimitar geográficamente tres escuelas donde se cultiva el vallenato en el Caribe colombiano, tesis defendida por unos y refutada por otros.

 

En primera instancia llama “VALLENATO-VALLENATO a la zona comprendida entre  la Media y Baja Guajira incluyendo la parte nororiental del Cesar y terminando en la noroccidental del mismo. Poblaciones como Valledupar, Riohacha, El Copey, Barrancas, Fonseca, Patillal, Atánquez, Guacoche, Villanueva, El Molino, Manaure, La Paz, Valencia y Mariangola entre otros pertenecen a esta sub-región, cuna de grandes compositores como Francisco Moscote, Luis Pitre, Juan Muñoz, Emiliano Zuleta, Lorenzo Morales, etc.

 

En segundo orden asigna el “VALLENATO BAJERO”, el cual comprende una gran extensión del departamento del Magdalena, parte del Cesar y Bolívar. Hacen parte entre otros pueblos Plato, El Banco, Tenerife, El Difícil, El Paso, etc. Grandes exponentes de esta corriente se menciona a Pacho Rada, Abel Antonio Villa, Alejandro y Náfer Durán, Juancho Polo Valencia entre otros.

 

Y en tercer lugar denomina “VALLENATO SABANERO” a la región perteneciente a los departamentos de Bolívar, Sucre Y Córdoba. Hacen parte de esta escuela poblaciones como Lorica, Cereté, El Carmen de Bolívar, Ciénaga de Oro, Montería, Sincelejo, Corozal, Planeta Rica, Sahagún, San Jacinto, etc. Entre sus más reconocidos representantes se encuentran entre otros Andrés Landeros, Lisandro Meza, Alfredo Gutiérrez, Aniceto Molina, Ramón Vargas, Julio de la Ossa, Felipe Paternina, Fredy Sierra, Lucho Campillo, Julio Rojas,  Adolfo Pacheco, etc.

 

De la primera generación o tiempos de la puya (1840-1890) se recuerdan a José León Carrillo Mindiola, Cristóbal  Lúquez, Abrahan Maestre, Agustín Montero, Francisco Moscote Guerra, Fortunato Peñaranda, Luis Pitre, Rosendo Romero Villareal, Pedro Nolasco, Fortunato Fernández entre otros.

 

En la segunda generación (1890-1920) se menciona a Eusebio Sequeira, Ramón Zuleta, Fortunato Peñaranda, Francisco “chico” Bolaños, Francisco “Pacho” Rada, Juancho Polo Valencia, Lorenzo Morales. Se destacan los compositores Tobías Enrique Pumarejo, Rafael Escalona, Armando Zabaleta, Isaac Carrillo, Nicolás Maestre, Francisco “Chico” Bolaños.

 

En la tercera generación (1920-1950)  se destacan Juan López, Fortunato Fernández, Fulgencio Martínez, Eusebio Ayala, Juan Muñoz, Carlos Araque,  Juan Muñoz,  Chiche Guerra, Emiliano Zuleta, Abel Antonio Villa, Luis Enrique Martínez, Lisandro Mesa, Calixto Ochoa, Andrés Landeros, Julio de la Ossa, Enrique Díaz,  Ovidio Granados, Vicente Munive, Náfer y Alejo Durán, Colacho Mendoza, Andrés Landero, Calixto Ochoa entre otros.

 

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MANUEL ANTONIO RODRÍGUEZ A .

(Músico pedagogo)

CONTACTOS:  marmusico@hotmail.com  -  Bogotá   Colombia

www.musicalafrolatino.com  

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