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Pero ya en
la década de los años 40 gracias al comienzo de la industria discográfica en
Colombia, las casas disqueras fueron imponiendo nombre a las canciones para
identificarlas. Julio Oñate Martínez uno de los más conocedores y coleccionista
de este género musical afirma que ya en esta época el maestro Francisco “Pacho”
Rada había grabado algún canto vallenato con la asesoría del maestro Ángel María
Camacho y Cano para el sello Odeón, el cual no tuvo ningún tipo de relevancia.
Se estima que fue Abel Antonio Villa quien graba comercialmente en el año 1944 el paseo-son “Las cosas de las mujeres”. En ese mismo año graba la orquesta Atlántico jazz band el paseo “Compae Chipuco”.
Para 1945
el cienaguero Guillermo De Jesús Buitrago conocido como el “Jilguero de la
Sierra Nevada” grabó para el sello Fuentes el paseo en formato de guitarras,
guacharaca, clarinetes y percusiones el paseo “Compae Heliodoro”, el cual se
constituyó en éxito rotundo, acompañado en algunas veces por “Los Trovadores de
Barú” dirigidos por el momposino Juancho Esquivel y en otras ocasiones por Ángel
Fontanilla, Julio Bovea, Luis Rubio, Julio Cesar San Juan y Efraín Torres entre
otros. En ese año hubo éxitos como “El hombre caimán” de José María Peñaranda y
la “Varita de caña”.
Para esos tiempos, en 1949 aparece el bogotano Julio Torres Mallorga y “Sus Alegres Vallenatos” quienes grabaron para el sello Vergara éxitos como “Los camarones”, “Pomponio”, “El aguacero” en la voz del paisa Tito Ávila.
Un poco
molestos por el triunfo de un “Cachaco” con la música del viejo Magdalena sin
que aquél ni siquiera conociera ese territorio, en Barranquilla se reúnen los
hermanos Roberto y Carlos Román de Cartagena con los también hermanos
barranquilleros Juan y Aníbal Velásquez, los cuales conforman la agrupación
“Los vallenatos del Magdalena”, logrando imponer éxitos como “La gallina”, “La
casa en el aire”, “La bronca”, etc.
Paradójicamente y a una gran distancia de esta región, en Bogotá ya el médico y antropólogo desaparecido Manuel Zapata Olivella trajo por primera vez en 1950 al Teatro Colón un conjunto típico vallenato dirigido por Fermín Pitre quien ejecutaba el acordeón, el viejo Juan López en la caja y Antonio Sierra en la guacharaca.
Desde ese
entonces, la capital de la República se ha convertido en plaza obligatoria para
los grandes de la música Vallenata. El gran “Colacho” Mendoza estuvo a punto de
viajar a la gira mundial por la Unión Soviética, China y Europa con su acordeón,
el mismo Andrés Landeros alcanzó a ser parte del elenco de músicas populares y
tradicionales afro-indo colombianas organizado por los hermanos Delia y Manuel
Zapata Olivella.
En la década de los años cincuentas grabaron intérpretes y compositores como Luis Enrique Martínez, Pacho Rada, Leandro Díaz, Tobías Enrique Pumarejo, Alejo Durán, Juancho Polo Valencia, Ovidio Granados, etc.
En 1956
llegan a estudiar a la Capital de la República algunos costeños provincianos
trayendo su cultura musical, entre otros se destacaron Pablo López, Pedro
García y Víctor Soto, quienes conformaron la agrupación “Los Universitarios”.
En un comienzo tuvieron rechazo, pero gracias a su tenacidad, contribuyeron a difundir la música vallenata especialmente en el programa “Meridiano de la Costa” por Radio Santa Fe. Pablo López afirma que paradójicamente desde la capital de la República algunos miembros de la alta clase social como Fabio Lozano Simolelli, Jaime García Parra, Miguel Rivas Posada, Fermín Sáenz de Santamaría, Miguel Santamaría Dávila, la familia Santos entre otros, fueron quienes valoraron y acogieron esta música provinciana estigmatizada en la misma Valledupar.
Años
posteriores surge el conjunto de “Bovea y sus Vallenatos” cantando el atanquero
Alberto Fernández, con los famosos cantos vallenatos del compositor patillalero
Rafael Escalona.
En los años sesentas surge la figura de Alfredo Gutiérrez, quien introdujo cambios modernos al vallenato con acordeón, grabando “Romance vallenato”, una propuesta comercial y revolucionaria, adaptando ritmos como el pasebol y la guaracha.
En los
años 70 aparece Rita Fernández Padilla ejecutando el acordeón con el conjunto
“Las universitarias” e interpretando canciones de los compositores Gustavo
Gutiérrez, Freddy Molina, Armando Zabaleta, Santander Durán, Octavio Daza,
Camilo Namen, Rosendo Romero, Fernando Dangond, Hernando Marín, Fernando Meneses,
Roberto Calderón entre muchos.
Un hecho trascendental para la música vallenata fue la conformación de los Hermanos López con la voz del Ruiseñor del Cesar Jorge Oñate, quienes propusieron un vallenato clásico y fresco para la época. Además, Pablo López en el festival del 72 impuso un estilo de hacer solos de caja en la puya y Alberto Mejía en la guacharaca.
Fuentes Referenciales:
Gutiérrez Hinojosa, Tomás Darío. Cultura Vallenata. Bogotá, Plaza y Janés, 1992.
Caballero Elías, Edgar. Guillermo Buitrago. Medellín: Discos Fuentes 1999
Guerra Gutiérrez, Celso. Clásicos del Vallenato. 2003
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MANUEL ANTONIO RODRÍGUEZ A .
(Músico pedagogo)
CONTACTOS: marmusico@hotmail.com - Bogotá Colombia
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