Atrás

 

EDY MARTÍNEZ, LA ARMONÍA DE DOS MUNDOS EN EL PIANO

Por: Sergio Santana
Especial para EL HERALDO

 

Martínez es el primer punto de referencia colombiano en el mundo del jazz, del jazz latino y de la salsa.

 

Pianista sin secretos, originario de donde no los había muy reconocidos y que se dio a conocer donde pululan, y con qué maestría. Ése es Edy Martínez, el primer punto de referencia colombiano en el mundo del jazz, del jazz latino y de la salsa. Emergió a mediados de los sesenta como pianista de la orquesta del gigante Ray Barretto y durante varios años descargó su sapiencia pianística salsera con el percusionista neoyorican. Ahora, tras muchos años de trasegares, de regresos y encuentros, regresa a Barranquijazz para hacer realidad un merecido homenaje por tantos aportes y agradecimientos mutuos.

Manuel Eduardo Martínez Bastidas nació en 1940 en un lugar distante de New Orleáns y el Caribe —pero igual los representa desde hace años—, San Juan de Pasto, al sur de Colombia. Pero allí vivió poco; su padre, músico de profesión, a los tres meses de nacido, con su madre y hermanos, se lo llevó para Bogotá. Su primer instrumento fue un acordeón que le regalaron sus padres: “a los días ya tocaba vallenatos”, recuerda con una inmensa sonrisa. A los 10 años ingresó al Conservatorio de Bogotá a estudiar piano; cuatro años después ya era pianista y baterista de la orquesta del violinista argentino, radicado en la capital para una temporada en emisoras, Américo Belloto: ‘Don Américo y sus Caribes’. Este paso por una de las orquestas más tropicales de la capital, así como la de la que armó su padre, Martínez Pollit, le permitió conocer los trabajos de figuras como Tito Puente, Machito y Tito Rodríguez —orquestas con las cuales años después sería pianista— y las grabaciones de Benny Goodman, Duke Ellington y Dizzy Gillespie.

"Tras muchos años de trasegares, regresa a Barranquijazz para recibir un merecido homenaje por sus aportes al mundo de la música."

A los 17 años, y con permiso de sus padres, se marchó para los Estados Unidos, con una breve escala en Aruba, como pianista de una orquesta tropical en un lujoso hotel. De allí pasó a Miami y luego a New Orleáns, donde se nutrió en definitiva con el jazz, enriquecido con las vibraciones del inmenso Caribe. Pocos meses después llegó a Nueva York y allí fue descubierto por Ray Barretto cuando tocaba en la orquesta que acompañaba al alcalde Lindsay, cuando se lanzaba a la alcaldía de la ciudad.

Con Ray Barretto permaneció cerca de 7 años. Debutó en 1967 con el insípido álbum ‘Señor 007’, en el que el percusionista quiso hacer un homenaje a la serie de espionaje, y del cual se arrepentiría. Su paso con Barretto es recordado por sus innumerables arreglos, apasionados solos y composiciones, como ‘Rareza en guajira’. Antes de su salida de la orquesta del conguero participó como pianista, arreglista y compositor del álbum ‘The other road’ de 1973, con el que Barretto ganó su primer premio Grammy. Simultáneamente a sus años con Barretto participó en grabaciones y presentaciones con Tito Rodríguez, Machito y Mongo Santamaría, entre otros. Con el percusionista cubano estuvo en la versión original de la sabrosa guajira ‘Sofrito’.

A partir de entonces comenzó un eterno periplo por diversas agrupaciones de salsa y jazz, que se inició con la del saxofonista argentino Gato Barbieri, en los álbumes ‘Viva Emiliano Zapata’ y la banda sonora de ‘El último tango en París’; estuvo en ‘El Baquiné de los angelitos negros’, de Willie Colón; ‘La música brava’, de Andy Harlow; ‘Yo soy la ley’, de Pete El ‘Conde’ Rodríguez; ‘Nuestra herencia’, de Lou Pérez... Sus armonías pianísticas, tan admiradas por Chucho Valdés, también han estado en otras producciones ganadoras del Grammy: ‘Homenaje a Benny Moré’, con la orquesta de Tito Puente, y ‘Unfinished masterpiece’, con Eddie Palmieri.

Edy ha sido además compositor, pianista o arreglista de Fania All Stars, Johnny Pacheco, Orquesta Broadway, Típica 73, Conjunto Libre, Ángel Canales, Chivirico Dávila, Rafael Cortijo, Justo Betancourt, Joe Quijano, Larry Harlow, Monguito Santamaría... Entre los jazzistas ha laborado con Dizzy Gillespie, Ron Carter, Billy Cobhan, Bobby Hutcherson, Paquito D’Rivera, Arturo Sandoval, Chico O’Farrill, Steve Gadd, David Sanborn, Joe Chambers, Bobby Watson... Según sus propias cuentas, ha participado en más de 200 producciones discográficas. Su música se ha escuchado además en las películas ‘Casada con la mafia’, con Michelle Pfeiffer; ‘El poder del fuego’, con Sofía Loren, y en ‘Manhattan by numbers’.

En 1983, Edy regresó por primera vez a Colombia, organizó una orquesta, quiso grabar su música, realizó programas de televisión, pero el público no estaba aún preparado para entender su música. Se marchó para Europa, allí vivió varios años y participó en grabaciones de las orquestas alemanas Irazú y Conexión Latina, y con la Orquesta Sinfónica de Havre. En Holanda inició una fructífera colaboración con Lucas Van Merwijk and his Cubop City Big Band, que culminó en varias grabaciones, poco conocidas.

A comienzos de la década anterior volvió a Colombia, y redescubrió su patria. Vivió temporadas en Bogotá, Cali, Medellín y Pasto. Participó en todos los festivales de jazz nacionales, recibió sinceros homenajes y la Medalla a la Excelencia de la Presidencia de la República en 1996. En Bogotá organizó una orquesta con músicos nacionales, cubanos y venezolanos que culminó con la grabación del álbum ‘Privilegio’, primer álbum de jazz afrocubano grabado en el país, que recibió los mejores comentarios de propios y extraños a los sonidos afrocubanos con la tendencia arreglística de Nueva York. Un trabajo de rescate, descubrimiento y redescubrimiento.

Con el nuevo siglo regresó a Holanda como pianista y arreglista de la orquesta de Lucas Van Merwijk y grabó un álbum homenaje al Ciego Maravilloso Arsenio Rodríguez; de particular interés en esta nueva travesía holandesa está el álbum que grabó junto al percusionista venezolano Gerardo Rosales, un álbum de piano y percusión, derroche de virtuosismo y buen gusto.

 Después de una ausencia de 15 años, regresó a Nueva York, donde vive en la actualidad haciendo arreglos, componiendo y derivando su magia en el piano, por igual para salseros y jazzistas, dos mundos en los que ha vivido por más de 60 años.

Edy Martínez, más allá de sus grandes méritos profesionales, es, sobre todo, un monumento vivo a la humildad y la virtud que no precisan de exclamaciones.

 

Atrás

 

MANUEL ANTONIO RODRÍGUEZ A .

(Músico pedagogo)

CONTACTOS:  marmusico@hotmail.com  -  Bogotá   Colombia

www.musicalafrolatino.com  

HOME