![]()
LAS FIESTAS DEL CAIMAN
Por: Ismael A. Correa Díaz Granados
Cada 20 de Enero los
Cienagueros rememoran la Leyenda Tomasita, la hija de un pescador que por un
descuido de su hermana cayó al agua y – dice la tradición – que "Un caimán se la
comió". Cada año por estas fechas grupos musicales con instrumentos y trajes
típicos bailan la danza cargando un caimán artesanalmente construido de caña
forrado en tela o papel, con una muñeca de trapo en la boca simbolizando a
Tomasita.
Las fiestas del caimán tienen mas de 100 años de historia como tradición, pero
el concurso donde se disputan premios a las mejores danzas participantes en las
categorías infantil, mayores y escuelas tiene 40 años que se viene efectuando
hasta la fecha, en forma ininterrumpida. En este ultimo año se le ha dado una
imagen de un verdadero festival y lo hemos llamado " FESTIVAL NACIONAL DE LA
LEYENDA DEL CAIMAN CIENAGUERO", con el fin de que no se siga confundiendo
con el Festival del Hombre Caimán de Plato.
El festival nacional de la leyenda del caimán cienaguero en el año 2003 ha sido
considerado como el mejor realizado en cuento a organización, participación y
espectáculo en los últimos años. El festival en estos dos últimos años ha
programado eliminatorias en las horas del día en la zona sur del Municipio de
Ciénaga, específicamente en el Parque del Sagrado Corazón de Jesús donde a
partir del día 17 de Enero se concentran todos los participantes en un desfile
que aglomera mas de 7.000 personas después de un recorrido de 5 kilómetros que
empieza en la Plazoleta del Miramar donde esta ubicada la Tarima Digna Caba en
la orilla del mar, que es el escenario natural del festival los días 18, 19 y 20
de Enero. En este escenario del Parque Sagrado Corazón de Jesus se presentan
espectáculos artísticos y musicales durante toda la noche del día 17, dándole al
bienvenida a todos los coterráneos y visitantes que vienen de las diferentes
partes del país.
Las eliminatorias se hacen los días 18 y 19 en las horas de la mañana en el sur
de Ciénaga y en las horas de la noche los mejores grupos participantes
clasificados se presentan en la Tarima Digna Caba alternando con un espectáculo
artístico musical donde participan agrupaciones de talla nacional e
internacional y grupos folclóricos invitados.
El día 20 de Enero es la final de los mejores grupos en las diferentes
categorías que reciben premios en efectivo, trofeos, réplicas y recordatorio de
lo que fue el festival.
Considero
conveniente y necesario hacer las siguientes anotaciones, con el fin de llenar
vacíos y de esta manera aportar mayor claridad y transparencia en el tema de los
orígenes, mito, leyenda e historia relacionadas con las fiestas de "El Caimán
Cienaguero", que dicho sea de paso, nada tiene que ver con el cuento o embrujo
de "El Hombre-Caimán de Plato".
Acontece que los primitivos pobladores de Ciénaga (Chibchas y Caribes),
especialmente los "Chimilas", tribu nómada, cuyas excursiones se extendieron
desde las riberas del río Magdalena; llegando a diferentes sectores de la region
antigua que comprende la mayor extensión del actual perímetro de la ciudad de
Ciénaga Magdalena, antigua "Posigüeyca", años después "La Aldea Grande" gente
astuta y corajuda, amantes de la música y el baile.
El emblema protector de "Los Chimilas" era un "Caimán" que tenía aprisionada
entre sus mandíbulas un ramo de la flor de la "batatilla", que abundaba en los
cenegales, caños, lagunas y ríos de esta cálida y húmeda región.
También hay referencias de conjuros y asechanzas de brujos y hechiceros que
tenían pactos con los caimanes.
Gran admiración había por el artero y astuto animal.
Con estos antecedentes mitológicos se aprecia mejor la veneración por los
caimanes que inclusive fueron un "Toten", al considerarlos encarnación. Creían
que poseían poderes sobrenaturales del ancestro. Surge la "Leyenda que es la
narración del "Mito", lo imaginativo y lo real es confuso.
El ingenio y lo mágico del sentimiento regional se confabulan para la leyenda
del Caimán Cienaguero que por cierto, le proporciona brillo y regocijo a su
historia. La hace más amena e interesante como visión e integración dinámica del
pasado.
En cuanto a la historia de la danza y baile del Caimán Cienaguero, sin duda
alguna adquirió vida y protagonismo; con los nombres y apellidos de los
personajes principales que aparecen en el relato folclórico del intelectual y
poeta cienaguero Darío Torregroza Pérez (DTP) que sostiene que con documentos y
datos que se encontraban en un viejo baúl en una vivienda del barrio "Cachimbero",
que "un memorable 20 de enero, día de San Sebastián", un grupo de danzantes
procedentes del vecino Municipio de "Pueblo Viejo", se encontraban parrandeando,
en el barrio "Cachimbero", a orillas del mar frente al rancho de Miguel Bojato,
que vivía con su mujer, Ana Carmela Urieles, y dos hijas, Tomasita y la media
hermana Juanita.
Comenta Torregroza Pérez que desde el día anterior celebraban el
cumpleaños de Tomasita, en medio de la resaca marina y el aroma tropical de
tabaco ("Cachimba"), ron, pescado frito y café; por tal motivo desde las
primeras horas de la mañana dispuso Bojato que Tomasita podía ir al mercado
acompañada de Juanita a comprar licor y comidas necesarias para prolongar el
festín acostumbrado.
Bailaban cumbia y cantaban coplas humildes y expertos pescadores como Manuelito
Morales, Camilo Figueroa, Juancho Lanchez, Miguel López, Adolfo Garrido, Agenor
Márquez. El entusiasmo era desbordante, pero sucede que poco más o menos a las
tres de la tarde el viejo Miguel estaba preocupado e intranquilo por la
prolongada demora de sus hijas en regresar del mercado.
De pronto llega Juanita y el angustiado padre pregunta:
"¿Mi hijita linda
Dónde está
tu hermana?
La muchachita
llorando grita
el caimán
se la llevó".
En medio de palabras entrecortadas cuenta Juanita que la inquieta Tomasita fue a
lavarse los pies en las aguas turbias del caño o brazo de la laguna, y que
distraída resbaló, se hundió y entonces:
"Un maldito
caimán se la comió".
La familia de los Bojatos y Urieles con sus amigos y danzantes se trasladan al
sector del mercado en busca de Tomasita. No fue posible encontrarla, pero sí
hallaron al caimán que atraparon y sujetaron hasta matarlo con palos y arpones.
Seguidamente lo montaron en una amplia troja de varas de mangle para llevar al
caimán en hombros hasta la vivienda de Bojato en medio de dos filas paralelas de
acompañantes y danzantes.
En ese folklórico recorrido con el caimán "en andas", una multitud de curiosos
preguntaban sobre lo que había pasado. Bojato que iba delante del musical
cortejo, en medio de Ana Carmela y Juanita, cuando dejaban de tocar los típicos
instrumentos y se paraban los danzantes, acongojados gritaba:
"Hoy día de San Sebastián
cumpleaños Tomasita
este maldito Caimán
se ha comido a mi hijita"
Un instante después con un airado ademán volvía a cantar el estribillo:
"El caimán se la llevó
El caimán se la comió".
Estos tradicionales versos conforman la breve historia de lo ocurrido que
prolongó la parranda en "Cachimbero".
La melodía de la música en el baile del caimán fue registrada en el pentagrama
musical por el extraordinario compositor cienaguero Eulalio Meléndez como una
conjunción de Cumbia con "Jorikamba" según el autorizado concepto del maestro
Andrés Paz Barros.
El baile popular de "El Caimán Cienaguero" es una danza con recorridos de pasos
hacia adelante y atrás en dos filas paralelas y el artefacto del caimán
balanceándose en el centro. El baile se suspende con intervalos de versos
alusivos a los hechos y dichos de la región, alternando con el estribillo: "El
caimán se la llevó, el caimán se la comió".
El vestuario de los danzantes es informal. En cuanto a la comparsa
carnestoléndica para la mejor presentación de su disfraz, es el mismo que se
utiliza en la "Cumbia" y la "Jorikamba".
Claro está que todo evoluciona con el correr de los tiempos. Anteriormente
solamente bailaban al caimán hombres, y uno que otro con trajes o polleras de
mujeres embarazadas, todos con el rostro embadurnado de maicena u otros tintes.
El autor del relato de la tragicomedia de la desaparición o muerte de Tomasita,
"DTP", justifica, el por qué se constituye en una fiesta, plena de entusiasmo y
alegría, en que el epicentro del baile es el caimán y no la víctima. Se da mayor
esplendor al hidrosaurio. El motivo es el siguiente: "Cuentan los abuelos que en
tiempos pasados en típicos barrios de Ciénaga existía la tradición de que cuando
moría una inocente niña tenía el privilegio divino de ir derechito al "edén".
Entonces en medio de una confusión de sentimientos de tristeza y alegría, se
prendía el parrandón, una vez que la difunta adolescente, con la preconcebida
gracia de Dios se encontrara en el cielo. De ahí que el velorio o novenarias se
celebra con música. (Tambor, Tambora, Guache y Cañaemillo).
Así fue como se realizó la improvisada "procesión folclórica" del caimán que
devoró a Tomasita un 20 de Enero día de San Sebastián, en el recorrido desde las
orillas del caño (sur) al rancho de Bojato (norte) anteriormente anotado.
Este es el fundamento de las festividades de el Caimán Cienaguero, que se
programan y llevan a cabo, durante los días 18, 19 y 20 de enero, como apertura
de una corta o larga temporada carnestoléndica.
El reto para improvisar o memorizar los versos o coplas es una modalidad genuina
de nuestro folclor que ojalá conlleven mensajes para estimular el progreso de
Ciénaga y la integración regional costeña.
![]()
MANUEL ANTONIO RODRÍGUEZ A .
(Músico pedagogo)
CONTACTOS: marmusico@hotmail.com - Bogotá Colombia
![]()