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POLÍTICAS CULTURALES DEL IDCT

 

 

El Instituto ha desarrollado unas líneas generales de políticas, con el Consejo Distrital de Cultura y con los consejos de área. Con los consejos locales, para políticas de localidad. Están resumidas en un documento que dejó la anterior bancada del Consejo Distrital de Cultura. Actualmente más que la construcción de políticas, el trabajo se ha desarrollado hacia la construcción de un lenguaje común con el cual se entiende todo este cuerpo de participación que es el Sistema Distrital de Cultura. Se definen unas líneas de acción como son: el fomento a la creación, a la circulación, a la formación artística, a la investigación, a la apropiación y al patrimonio. Se ha construido un lenguaje común sobre unas políticas muy genéricas, que incluyen la posibilidad de que una mayor cantidad de personas accedan a la oferta cultural del distrito y que la ampliación de este cubrimiento de la oferta se realice prioritariamente en los estratos más bajos. En un documento donde están plasmadas estas políticas culturales en relación con la música, se le da una mayor participación en cupos a la música académica y a la música tradicional colombiana.


En las convocatorias se tienen espacios de programación que no están abiertos a otros géneros, como los jueves de la sala Oriol Rangel y los concursos de interpretación y composición musical, en donde se da especial énfasis a estos dos géneros. Son proyectos para fortalecer la creación artística en estos dos campos, por encima de otros géneros que tienen otras maneras de ser fomentados o de circular. Esto pensando en que son géneros que están menos favorecidos en cuanto a la difusión que se les da en medios masivos y por el valor que tiene cada uno; la música tradicional por el carácter de patrimonio histórico; y la música académica, por su carácter de investigación y profundización intelectual en el área de la música. Yo los llamo géneros musicales prioritarios. Dentro de la inversión del instituto la proporción es más o menos, una tercera parte música colombiana, una tercera parte música académica y una tercera parte resto del mundo.


Programas específicos de fomento a la música tradicional colombiana del IDCT


Los programas específicos son el Festival de Música Colombiana, Los Ciclos de Conciertos de Música Colombiana, Los ciclos de los Conciertos Didácticos para Niños y Los Concursos de interpretación y Composición. En esos programas hay un componente en la organización de los repertorios, con base en los ejes regionales que definió el Ministerio de Cultura en los que nos basamos para la programación de la Media Torta, para el diseño del Festival de Música Colombiana y los estamos utilizando como referencia para el diseño de los concursos.


El Festival de Música Colombiana


Con respecto al Festival de Música colombiana (programa más visible de Música Colombiana del IDCT) el año pasado se benefició del Festival de Músicas del Mundo, pero si comparamos los costos del Festival de Músicas del Mundo con la asistencia, fue muy baja. Sin embargo el resultado fue muy positivo. Yo creo que si en el Festival de Músicas del Mundo se hace con un énfasis en la música tradicional y la Música campesina, tendría mucho sentido pues ayudaría a darle una mayor visibilidad internacional a esos repertorios. Este año en el Festival de Música Colombiana tampoco tuvimos una asistencia muy alta. En relación con el Festival es tan poco visible que en unas Lecturas Dominicales del Tiempo, Alberto Upegui salió diciendo que porqué no había un Festival de Música Colombiana al parque así como lo había en Rock y Opera. Entonces si una persona tan cercana al Instituto como él no se dio cuenta, es porque realmente no se ve. Pero la experiencia es buena para los músicos. Hemos hecho algunas actividades de contacto con los promotores de música tradicional colombiana fuera de Bogotá, en otros circuitos, tanto festivales, como agentes, gente del área de turismo. Y junto con el Ministerio se esta tratando de construir una Red Nacional de Festivales de Música Tradicional, en donde el papel de Bogotá seria básicamente la proyección internacional, porque Bogotá aunque tiene unas comunidades regionales grandes, no tiene una música predominante por encima de otras. El equivalente a la música tradicional en Bogotá sería tal vez el rock, es decir, la música urbana generada en la ciudad.


Para el Festival de Música Colombiana que se llevaría a cabo en Bogotá, se ha pensado que tendría la vocación de convertirse en el Festival Nacional de Música Tradicional y trataríamos de acogernos a los mecanismos de selección que hay en cada uno de estos festivales regionales especializados. Trataríamos de tener a los ganadores del año anterior. Parte de la reflexión de esta Red es mirar cómo funciona esa música dentro de su comunidad, por qué se han generado esos espacios y si tienen o no, pertinencia allá. Sin embargo, si queremos darle una estructura sobre los ejes, es decir, hacer visibles unas practicas comunes y representativas de alguna región enfocados sobre todo a música tradicional. La pregunta en cuanto al Festival es si hacer un énfasis en la música tradicional o en su evolución, es decir, en toda la fusión que se ha dado en la música tradicional colombiana y que está presente en estos festivales regionales. Finalmente pienso que el festival del Instituto trataría de enfocarse en las practicas tradicionales para hacerlas más visibles.


La Feria de la Diversidad Cultural


Se trato de hacer este año, pero todo el vaivén administrativo fue muy fuerte, sin embargo es un elemento indispensable del Festival de Músicas del Mundo y es el que le da la finalidad, porque si se piensa en lograr una visibilidad hacia fuera, parte de la garantía de que eso funcione es seguirle dando esa dirección y seguir insistiendo. Pienso que tiene enormes posibilidades y creo que hay que seguirla haciendo. Este año nos mató la burocracia, porque este año tuvo varias complicaciones, pero es un asunto prioritario. La administración nueva no conoce todavía ni la feria, ni el festival, es decir, la segunda administración de esta alcaldía; entonces está pendiente de validación por parte de ellos.


Las convocatorias


En cuanto a la convocatoria se esta abriendo para Ciclos de Conciertos y desde el año pasado se tiene la concepción de que los grupos que hayan sido ganadores reiterados de los Ciclos tengan la posibilidad de estar en el Festival. En general, no se hace una convocatoria especializada para cada género sino una gran convocatoria a comienzo de cada año para todos los géneros y los escoge un jurado especializado en cada género. Esto sólo aplica a nivel distrital. El año entrante los grupos que van a participar en el Festival, son aquellos que hayan ganado reiteradamente las convocatorias de los Ciclos de Conciertos. Dado que existe una gran diferencia en calidad y cantidad de las propuestas que se presentan en los distintos géneros, para el año entrante se ha propuesto alimentar la programación de la Media Torta, a partir de la programación y no de la convocatoria; es decir, apoyarnos en la convocatoria pero alimentarla con invitados regionales, para que el público tenga un programa con una calidad homogénea y con un contenido claro. En la Media Torta consideramos programar 11 domingos y 11 ejes en música tradicional colombiana respectivamente.


La música indígena


En el área de música hay un espacio dentro de la música tradicional colombiana para la música indígena, tal como esta formulado en la taxonomía del Ministerio de Cultura. Sobre ese en particular hicimos una actividad ligada al Ciclo de Música Colombiana, pero se hizo con comunidades indígenas y fue el "Encuentro Minga" en el mes de marzo, que se pensaría en repetir. La idea es destacar esta actividad temáticamente, darle un mayor énfasis en la medida en que hay una diversidad mayor y enlazarlo con otras comunidades indígenas del continente. En el encuentro Minga tratamos de hacerlo con la venida de una comunidad de Canadá y unas representantes del Ecuador. Es un espacio diferente que también se ha tratado de hacer con las comunidades indígenas presentes en la ciudad. Hay un proyecto en particular de escuelas de formación musical con comunidades indígenas. No tiene una estructura metodológica, pero aspiraríamos a construirla.


La difusión de la música tradicional colombiana


La gente espera de música colombiana a Jaime Llano, Jorge Villamil y a los tríos tradicionales, es decir, los "ídolos". Esa es la imagen de la música colombiana que se ha difundido a través de los medios de comunicación y en el caso de que sea música campesina como la Chirimía del Rió Napi que son unos viejitos tocando flauta, el público se despista porque lo que están viendo no es lo que están acostumbrados a ver como música colombiana. Esto se ha convertido entonces en un producto más especializado. Pienso que hay que hacer un mayor énfasis en este tipo de música, pero pienso que esa difusión se debe hacer con la creación de un medio masivo de comunicación, porque la programación es buena pero hace falta. Actualmente, es un proceso lento mientras que si hay un músculo de radio que esté martillando constantemente, finalmente eso es lo que genera el hábito y entra más rápidamente.


La oficina de comunicaciones tiene que tener claro que debe hacerle un mayor énfasis a las manifestaciones que mueven menos gente, es decir, tiene que pensar al revés de lo que piensan los medios, aquí tienen que buscarle el gancho a esas actividades y educar a los periodistas y educarse ellos mismos. Por ejemplo, Adriana Urrea encargada de la oficina, de manera temporal porque Adriana Padilla esta pasando su maternidad, en Opera, invitó a todos los periodistas a unos talleres para explicarles de qué se trataba eso, qué era lo que iban a ver, cuales eran las obras y porqué, contarles algo de la parte histórica, todo con el ánimo de que ellos empiecen a mirar eso con otra óptica y así puedan tener algo que venderle a su gente.


Programas de formación y de investigación


Hay una discusión, porque ninguna de las dos sería propiamente una responsabilidad de ejecución dentro del instituto. Si de fomento, pero no de ejecución. El área de educación formal le compete claramente a la secretaria de educación y en la medida en que la educación artística salió de los planteles educativos hay una discusión al interior del IDCT y dentro de todo el Sistema Distrital de Cultura, si invierte y ejecuta directamente en proyectos de formación; si apoya los proyectos innovadores que se estén haciendo en esa área o si simplemente se acoge a que son la Secretaria de Educación y el Ministerio de Educación los que deben invertir. Sin embargo, el Instituto tiene dentro de su estructura a la Academia Superior de Artes de Bogotá ASAB que tiene un área de artes musicales con un perfil muy interesante en músicas tradicionales especialmente del área andina; y la Academia Luis A. Calvo, sobre la que se ha pensado que se convierta en un centro de educación no formal complementario de los programas universitarios, en el área de formación en músicas tradicionales.



En investigación se está realizando un censo, no solamente para saber quién hay, dónde está y qué hace, sino también para tratar de ver cuanto dinero mueve la música en la ciudad y cómo se mueve; calcular que tanto invierte, cuanto produce hacer música, cuanto cuesta hacer música y cuanto importamos. Mirar de dónde sacan su dinero los músicos profesionales, si son asalariados o no, ver el fenómeno de por qué un músico participa en varios conjuntos y si el conjunto se forma para ganar plata o para formar un proyecto artístico o para ser simplemente adscrito a una institución y dentro de eso observar cual es la población que se está beneficiando de eso o que vive de la música; si son cabezas de familia; si se les puede dar seguridad social, cuanto cuesta; es decir, conocer el problema real con cifras, para tener una aproximación que finalmente se vea reflejada también en la inversión. Es bastante estadístico porque es lo que nos hace falta.


Con respecto al TLC, las políticas de exención cultural


Pienso en lo que tiene que ver con el TLC, que si se conserva la exención para las músicas de propiedad colectiva si es que las hay, como el caso de la música indígena y el caso de algunas comunidades afro colombianas, las podría favorecer. Pienso que se debe tener cuidado con ese material, porque creo que ahí existe una riqueza potencial que no seria recomendable negociar rápidamente sin estar reglamentada, porque no esta reglamentada, se esta apenas iniciando en eso, esto esta tan insipiente que no aguanta negociaciones internacionales por ahora, todavía hay que darle más herramientas. Además, creo que es bueno sacarla del juego, porque entre otras cosas, lo que alcanzamos a ver con el Instituto y con el Consejo de área, es que las medidas que se han hecho y que pueden ser favorables en un Tratado de Comercio benefician especialmente a las industrias culturales, pero estas personas no son industrias culturales, en general los creadores no están metidos todavía en industria cultural, sino que están totalmente aislados. Y en el caso de las sociedades de autores y compositores hay una relación aquí muy desfavorable para el creador, puede ser positiva para la sociedad de autores, en la que están metidos los productores fonográficos; es decir, la industria cultural esta bien sólida en la sociedad de autores, pero los creadores no. Sin embargo, el problema de los autores es un problema interno, creo que el TLC no lo va a modificar.


Las organizaciones culturales privadas


Bien, no se cómo siga la estadística, pero lo que publicó el Convenio Andrés Bello hace unos años es que el número de ONG´s culturales en Colombia es altísimo. Se ha visto que la gente tiene la iniciativa de organizarse como persona jurídica. Hace falta dentro de las instituciones gubernamentales empezar a reconocerlas ya como otro actor, no porque no lo sean, sino porque no es sistemático ese reconocimiento. Después de acabar convenios con organismos internacionales se están buscando organizaciones civiles con unas finalidades afines y con la capacidad administrativa para ayudarle al Instituto a ejecutar muchos de sus programas. También se ve en los programas de concertación que abrió el Ministerio, que la cantidad de proyectos aprobados es alta, lo cual quiere decir que muchos de ellos tienen una viabilidad grande. Alcanza poco la plata, lo cual es malo en teoría, pero esto quiere decir que hay mucho proyecto bueno funcionando y que las organizaciones son sólidas. Existe algo de dispersión en algunos géneros pero se puede condicionar el apoyo a que haya una cohesión mayor de las organizaciones de cierto sector. Hay varias organizaciones que presentan proyectos muy similares y la idea es decirles, únanse y presenten un proyecto muy bueno.


Su Fundación de Música


Mi experiencia, muy interesante. Me ha dado mucha de la información con la que estoy trabajando, porque desde la perspectiva del sector privado creo que he podido evitar errores posibles en el trabajo en el IDCT. He conocido las dificultados de lo privado y en dónde una acción de una entidad pública puede desbaratar trabajo que se ha hecho y también en dónde el proyecto que se presenta puede estar fallando. Sé también los indicadores de éxito en lo privado, en dónde puede haber un respaldo y en donde no, en donde buscar para saber si el proyecto puede tener una continuidad, en fin. La fundación surgió por un interés compartido. Una idea que descubrí había personas que ya llevaban haciéndola hace mucho tiempo. Me acerqué y traté de complementar con una capacidad ejecutiva que tenía para la publicación; en este caso fue como lo que me unió con estas personas; y con el interés también de formar una comunidad de investigadores con unas características muy particulares: del área académica, con disciplina occidental y separándolo un poco trabajos empíricos. Tratar de hacer un producto especializado.

 

 

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MANUEL ANTONIO RODRÍGUEZ A .

(Músico pedagogo)

CONTACTOS:  marmusico@hotmail.com  -  Bogotá   Colombia

www.musicalafrolatino.com  

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