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LA MUSICA NEGRA

 

 

LA MUSICA NEGRA

Por: Luis Antonio Escobar

Tomado del Libro LA M┌SICA EN CARTAGENA DE INDIAS

 La historia sit˙a al elemento negro, como la mßxima potencia creadora de ritmos y, por todo ese poderÝo cultural, se hace el estudio, el cual aborda este trabajo, y por el tipo de mensaje que pueda dejar este capitulo del folclor musical, sintetizado en el tambor, el canto y la danza.

 De todas las injusticias que ha sufrido la m˙sica negra cabe a˝adir un mayor desprecio dirigido a la percusiˇn; debido a la clara identificaciˇn establecida entre ella y el tambor, y entre el tam-tam y los mßs est¨pidos estereotipos del llamado salvaje africano.

 La m¨sica negra fue výctima de persecuci˛n desde el primer dýa en que el racismo puso su pie colonial en Africa y desde 1619 en que el primer negro esclavo puso en AmŔrica su voz de protesta. Desde entonces ya no habrÓ en toda AmŔrica, y luego en todo el mundo, ninguna m¨sica y ninguna canci˛n popular que no sea influenciada mÓs o menos directamente por los negros. Y sin embargo no ha habido en toda la historia de la humanidad ninguna otra cultura que haya sido tan despreciada y combatida. Cualquier rito o gesto que estos negros manifiesten serÓn identificados como contactos con el diablo; y como estas expresiones son esencialmente musicales, la sociedad blanca considerarÓ la m¨sica negra como infrahumana y los c˛digos religiosos la prohibirÓn como satÓnica.

 

De Izquierda a derecha: Roque Arrieta, Julio RenterÝa, Erasmo Arrieta y To˝o Fernßndez (1956) 

Hoy parece no ser asý, pero la realidad es que las excepciones han aumentado tanto que se han hecho mÓs numerosas que la regla; ya que Ŕsta, es decir el gusto oficial civil y religioso, sigue considerando la m¨sica negra como inferior a la clÓsica, la gregoriana, que son llamadas ôseriasö,ö ôsagradasö, ôelevadasö, lo cual es una aberraci˛n est¨pida.

De excepciones las hubo desde el principio, algunos agentes mercantiles y misioneros colonialistas convencidos de poseer toda la verdad, supieron reconocer que se encontraban en presencia de una civilizaci˛n sublime de expresi˛n esencialmente musical y danzante con una fabulosa facultad de improvisaci˛n.

 Una vez en las AmŔricas los negros siguieron cantando y elaborando m¨sica en medio del desprecio y la ignorancia general de los blancos. Parad˛jicamente, los explotadores fueron en un principio los primeros en facilitar las expresiones musicales de los negros.

Musicos del Choco, Fiestas de San Pacho

 

Ya en ciertos barcos, durante las horribles travesýas, los mercaderes mÓs avisados, permitýan los cÓnticos y el toque de tambor, porque se habýan dado cuenta que el ejercicio de la m¨sica impedýa a los cautivos el suicidio y les mantenýa en mejor estado. En las plantaciones toleraban los cÓnticos o incluso los promovýan separando un operario, sustrayŔndole a las faenas, dedicado exclusivamente a dirigir y mantener el ritmo. De esta adaptaci˛n a diferentes tipos de trabajo, surgieron diversos tipos de m¨sica.

 

En la AmŔrica Latina, generalmente cat˛lica, la simbiosis religiosa se produjo muy confusamente, allý los negros no abandonaron casi nunca sus creencias que mantenýan a la salida de los templos, y en cualquier lugar y momento con m¨sicas y danzas, que la jerarquýa civil y religiosa no prohibýan debido en gran parte al hecho de no comprenderlas, las tildaban de er˛ticas y bestiales.

Se operaron, de esta manera, infinidad de sincretismos, mezclados de influencias blancas civiles y religiosas. Del molde týpico de cada trabajo y de cada situaci˛n geogrÓfica y tirana, brot˛ una m¨sica determinada. Pero todas, desde el espiritual negro y luego el Jazz y el Blues en el norte, hasta el Tango en el sur mÓs lejano, pasando por la Rumba, la Salsa, el Reggae y todas las manifestaciones folkl˛ricas de ancestro negroide, nacýan de una misma raýz.

El poder inmenso de la m¨sica, gracias a la cual los negros evitaron ser exterminados al igual que los indios, consistýa no solamente en poder superar la situaci˛n, sino mucho mÓs, en crear una situaci˛n diferente, porque el negro era Ŕl mismo su propia m¨sica. ôNosotros cantamos porque estamos tristesö afirmaba el legendario Frederik Dougals. Y Martin Luther King escribýa ôella (la m¨sica) ha sido nuestra libertad... nos ha fortalecido cuando el coraje empezaba a faltarnosö.

Tanto o mÓs influyente que las filosofýas y las religiones, la m¨sica ha sido en esta segunda mitad del siglo XX el poderoso vehýculo internacional que ha transmitido e impuesto la idea de una sola humanidad y del ¨nico prodigio que es el de ser.

 Todo este marco te˛rico es fundamental para comprender la importancia del aporte negro en nuestras m˙sicas folcl˛ricas, pues si entendemos el sentido y el significado de esta cultura, serÓ de gran ap˛rte para entender la interpretaci˛n de estos ritmos vernÓculos que estaremos prestos a estudiar.

 El toque de tambores es una cultura de expresi˛n prodigiosa, comparable a las demÓs, es la transformaci˛n del lenguaje en una serie de golpes rýtmicos y codados. Sin la percusi˛n , la m¨sica no solamente perderýa su vida sino ademÓs su alma, su carßcter humano. La voz y las manos han sido los instrumentos seculares mÓs pobres. Con ellos, en el suburbio o en la cÓrcel, en el templo o en el cabaret, los negros improvisan con el canto y el ritmo; la melodýa y la percusi˛n que nos aparecen como la mÓs profunda libertad de alegrýa, constituyŔndose en la mÓs autŔntica raýz de la lucha secular.

El mundo del ritmo conduce irresistiblemente a la danza. Como medio de comunicaci˛n simb˛lica la danza es mÓs que movimiento. Es expresi˛n del sentido colectivo, de integraci˛n del hombre individual en el grupo. El ritmo es inseparable de la danza.

MANUEL ANTONIO RODR═GUEZ A .

(M˙sico pedagogo)

CONTACTOS:  marmusico@hotmail.com  -  Bogotß   Colombia

www.musicalafrolatino.com  

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