ELEMENTOS CONSTITUTIVOS DE LA MÚSICA

 

Son cuatro  ingredientes los  que conforman la música:

 

RITMO

 

El más antiguo de todos, está relacionado íntimamente con el tiempo y el movimiento al punto de ser definido como “el orden y proporción en el espacio y en el tiempo”. Este elemento se da en todas las manifestaciones humanas. Lo fundamental en el ritmo es el aspecto de periodicidad en la que se producen los sonidos.

 

La investigación de los musicólogos coincide en considerar que el ritmo fue el primer elemento musical de que dispuso el hombre y lo que lo impulsó a crear sus primeros bailes y cánticos.

 

La simple observación de la naturaleza nos ofrece ya el primer testimonio de la presencia del ritmo en el universo. La alternancia de los días y las noches, el continuo vaivén de las olas del mar, los latidos del corazón, nuestra respiración, todo sugiere que el ritmo está íntimamente relacionado con cualquier movimiento que se repita con regularidad en el tiempo.

 

Este ritmo puede observarse hasta en la conversación cotidiana, pero es en la poesía, en la que las palabras y las sílabas están más o menos agrupadas con riguroso orden, donde somos especialmente conscientes de la existencia de ritmo.

 

Los acentos indican los lugares donde el ritmo tiene mayor fuerza.

 

En música, donde el ritmo probablemente consigue su más alta sistematización consciente, este pulso regular, o tiempo, aparece en grupos de dos o tres, y sus correspondientes combinaciones compuestas.

 

El primer tiempo de cada grupo es el que lleva el acento. La unidad métrica entre un acento y el siguiente es el compás, y se determina empleando líneas verticales que atraviesan todo el pentagrama y colocadas delante de cada primer tiempo acentuado.

 

Son las barras de compás. Una doble barra de compás indica el final de una pieza musical o sección dentro de ella.

 

Cuando los tiempos aparecen en grupos de dos, alternando un primer tiempo fuerte con un segundo tiempo débil, tenemos un compás de dos tiempos, o tiempo binario, lo cual se indica mediante un número 2, escrito detrás del signo de la clave y entre la quinta y tercera líneas del pentagrama.

 

Cuando los tiempos aparecen en grupos de tres, es decir, con un primer tiempo fuerte y los otros dos tiempos relativamente débiles dentro del compás, tenemos un tiempo ternario.

 

Compás es la división y ordenación de la música en unidades constantes llamadas “Tiempos” o “Partes”.

 

El vals es, naturalmente, de tiempo ternario. A través de los siglos, esta medida ha sido utilizada con mucha frecuencia para los bailes, como el minueto.

 

El tiempo cuaternario puede describirse como un tiempo binario doble, donde aparecen dos grupos de dos tiempos, o dos grupos de dos tiempos binarios, con un acento secundario en el tercer tiempo.

 

En lugar de 4/4 se escribe a veces el signo C, también llamado «compasillo»; tal signo no es más que una reliquia de la época en que el tiempo ternario era considerado como el tiempo «perfecto», dado su analogía con la Trinidad, y simbolizado por un círculo.

 

Por el contrario, el tiempo cuaternario era considerado como «imperfecto» y simbolizado así por un círculo incompleto.

 

La antigüedad clásica dio mucha importancia al estudio del ritmo.

 

Los griegos disponían de nueve géneros artísticos diferentes, dedicados a otras tantas musas, y los dividían en artes razonadas y artes rítmicas. Las artes rítmicas eran: la tragedia, la comedia, la poesía épica, la poesía lírica, la música y la danza...

 

En la música litúrgica del canto gregoriano, las frases melódicas carecen de ritmo propiamente dicho, prefiriéndose sonidos de igual duración, pues se consideraba que el elemento rítmico perturbaba la tranquilidad y la serenidad que debía prevalecer en el templo.

 

El ritmo es una ley de orden y equilibrio, a la que junto con el movimiento, están sujetos todos los fenómenos naturales.

 

El ritmo musical es la estructuración de las diferentes duraciones sonoras, independientemente de su altura.

 

Ritmo es el orden y proporción en el espacio y en el tiempo.

 

El ritmo de valores es determinado por la relación que en cuanto a duración, guardan entre sí los sonidos que se ejecutan sucesivamente.

 

El ritmo es una ley constante en el universo, se suceden los días y las noches, las horas, las estaciones recorren el ciclo primavera, verano, otoño e invierno.

 

Podría afirmarse entonces que la primera experiencia musical del hombre pudo haber sido el carácter rítmico.

 

La primera condición para que exista el hecho rítmico es la sucesión regular, ordenada en el tiempo de un impulso sonoro.

 

El ritmo melódico es una sucesión de sonidos de diferente altura y que debido a la especial atracción de los puntos salientes recrean un determinado ritmo.

 

El ritmo dinámico es producido por los cambios de intensidad.

 

Hay variedad de ritmos, así encontramos:

 

Ritmo Regular, cuando las repeticiones de las unidades rítmicas son iguales.

Ritmo Irregular, cuando no se repiten las mismas agrupaciones rítmicas.

 

Se ha hecho notar que la música barroca como la clásica y la romántica tienen por lo general un ritmo regular, mientras que la moderna y la contemporánea suelen tenerlo irregular.

 

La duración comprende el intervalo de tiempo entre las partes o pulsaciones, es decir, el tiempo  que invierte cada nota en lograr su plenitud.

 

El acento por el contrario consiste en la intensidad, fuerza o énfasis sobre una determinada nota, con vistas a obtener una mayor amplitud, volumen o grado de intensidad sonora.

 

Anacrusa se refiere a una nota o grupo de notas iniciales de una frase que, privadas de acento, preceden a un primer tiempo fuerte o acentuado.

La síncopa es el sonido que comienza en parte o fracción débil y se prolonga sobre la parte o fracción fuerte siguiente.

 

La métrica trata de la estructura del ritmo en sus diferentes combinaciones, tomando como unidad de medida el compás.

 

 

MELODÍA

 

Es la sucesión de los sonidos con un sentido lógico musical. Equivale a una organización en unidades más o menos definidas que reciben el nombre de frases o períodos. Esta sucesión de sonidos  genera una estructura cantabile en la que lo más importante es la belleza de los agrupamientos.

 

La melodía, en su sentido físico, no es más que una sucesión lineal  de sonidos musicales, es decir, de sonidos definidos en cuanto a altura, intensidad y duración.  Dicha sucesión deberá conformar una estructura que satisfaga tanto al oído como a la inteligencia, provocando una respuesta emocional. El hombre ha arreglado estas series de manera diferente según su cultura y de acuerdo con las tendencias propias de su época. Estas ordenaciones no surgieron arbitrariamente, lo que la teoría musical conoce con los nombres de escalas y modos, responde a leyes físicas del sonido. Podríamos agruparlas en tres clases: Las orientales, las griegas y las modernas.

 

Por extensión, el término “melodioso” se aplicará a todo aquello que se considere “dulce y agradable al oído”.

 

Por lo tanto, si nos ciñéramos a esta definición literalmente, incluso una escala podría denominarse melodía. Pero una melodía es, sin duda, algo más.

 

Ese «más» es el espíritu que da vida y sentido interior a una sucesión de sonidos. Una escala en sí no constituye una melodía, sino un esqueleto. Es la cualidad de tensión interior lo que conforma una melodía.

 

La variabilidad de la melodía es infinita, por lo que es imposible llegar a una descripción exacta de sus propiedades.

  

Melodía”  Es un vocablo de origen griego, compuesto de melos (música) y de ode (poema); significa poema musical o poema expresado con sonidos que reemplazan a las palabras.

 

Entre el lenguaje hablado y el musical hay cierta relación, y la terminología  técnica utilizada es similar: inciso, frase, período, etc.

Mozart escribió: "La melodía es el espíritu de la música. ..

 

Los oyentes solicitan la melodía y se sienten defraudados cuando una obra no la tiene, están familiarizados con tonadas fáciles de escuchar.

 Las melodías por lo general son vocales o instrumentales.

 

El tema o idea temática es una frase o período melódico de significación precisa y concreta capaz de originar un desarrollo temático.

La frase en cambio es la unidad melódica mínima con sentido musical completo.

 

Las alteraciones son unos signos que colocados delante de una figura de nota y a su misma altura sirven para subir o bajar la entonación (altura) de las notas naturales o para modificar algún efecto.

 

La célula o motivo es la unidad melódica mínima con sentido musical. Dos o más motivos constituyen un inciso y dos o más de estos últimos integran un periodo.

  

ARMONÍA

 

Es de lo más complejo en el arte sublime. La misión de la armonía consiste en acompañar con acordes a la melodía, pero mientras el ritmo y la melodía aparecen como una manifestación espontánea de los medios expresivos de todas las civilizaciones, la armonía sólo se inició en el siglo XIV, como fruto evolucionado de la cultura occidental, ya que Oriente no la cultivó.

 

La armonía es la ciencia que estudia los acordes y sus mutuas relaciones, es decir, la organización de la estructura vertical del discurso musical.

 

Su cualidad es la de producir un efecto sutil de claroscuro, profundidad y dinamismo. Desde el punto de vista técnico y estético, la armonía instaló a la música en el nivel de las otras artes, mucho más antiguas.

 

La armonía despierta en el profano,  sensaciones indescriptibles de sosiego o inquietud según sea consonante o disonante, derivadas del efecto sonoro que producen los acordes.

 

Es la organización simultánea o vertical de la música, es decir, la sucesión expresiva de los acordes que pueden formarse entre ingredientes sonoros concertados en cada momento.

 

El acorde es el conjunto de sonidos dispuestos de forma preestablecida y oídos simultáneamente.

 

El intervalo musical es la diferencia de altura entre dos sonidos oídos sucesiva o simultáneamente.

 

El tono resulta de la unión de dos semitonos y el semitono en la música occidental es la distancia más pequeña entre dos sonidos.

 

Para conseguir el sentido musical son necesarios el buen gusto y la sensibilidad. Por ello la armonía es sinónimo de orden y de equilibrio.

 

Las reglas de la armonía han variado a través de los diferentes períodos históricos. Sin embargo hasta el romanticismo el uso de los acordes disonantes estuvo reglamentado, pues todo acorde disonante debía resolver en uno consonante.

 

La tonalidad es el conjunto de sonidos ordenados mediante relaciones mutuas, estando éstas determinadas por un sonido básico llamado tónica.

 

La escala es el conjunto de sonidos constitutivos de un sistema que se suceden regularmente en sentido ascendente o descendente.

 

El acorde es un conjunto de sonidos que suenan simultáneamente.

 

El concepto subjetivo que la combinación armónica merece a cada individuo forma parte del caudal cultural y de la herencia del mundo civilizado.

 

Históricamente la armonía comienza a existir en el siglo IX. Hasta aquel momento la música era monódica, es decir, estaba compuesta de una sola línea melódica. Por esta razón muchos consideran el desarrollo del sentido armónico como  un o de los hechos más notables de la historia de la música.

 

A partir de los cambios, toda la historia del desarrollo armónico nos muestra los lentos pero inevitables y continuos cambios y variaciones hacia acordes cada vez más complejos, pasando por las tonalidades más atrevidas y lejanas entre sí.

 

 

TIMBRE

 

 

O color tonal es en realidad un hermano menor del ritmo, de la melodía y de la armonía, aunque modernamente es aceptado como un cuarto elemento de la música.

 

El Timbre depende del procedimiento por el cual se produce el sonido. Cada instrumento de la orquesta tiene un timbre propio y reconocible.

 

El timbre se compone de dos elementos:

 

El sonido fundamental y la sonoridad  que poseen los armónicos superiores.

 

Cuando una nota suena de una manera estridente o de modo fino y penetrante como el caso de un flautín se debe a que sus armónicos superiores son fuertes en relación a los inferiores.

 

Por frecuencia entendemos el número de vibraciones acústicas que produce un instrumento por segundo, lo que determina la altura de los sonidos. La intensidad consiste en el volumen del sonido y depende de la amplitud de las vibraciones.

 

Las características sonoras  de los instrumentos son para el músico lo que los colores para el pintor.

 

 

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MANUEL ANTONIO RODRÍGUEZ A .

(Músico pedagogo)

CONTACTOS:  marmusico@hotmail.com  -  Bogotá   Colombia

www.musicalafrolatino.com  

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