FORMATOS INSTRUMENTALES

 

Las agrupaciones instrumentales en jazz son muy variadas, pueden ir desde un instrumento solista a grandes bandas de hasta 50 músicos. Las más comunes son:

La música de jazz descansa siempre en alguna medida sobre un trabajo de equipo, por más que circunstancias de tipo económico y publicitario puedan a menudo hacer parecer lo contrario.

 

El modo de interpretar la música y de expresarse de la raza negra, que se remonta las antiguas tradiciones africanas, constituye la esencia del jazz.

La entonación sucia (dirty tones), cargada de emoción  y relacionada con la forma de cantar de los negros, se realiza en el canto y la interpretación instrumental con apoyaturas, vibrato, trémolo. Blue notes son las terceras y séptimas tanto mayores como menores en cuanto a timbre, no como modos mayor y menor, especialmente en el blues.

 

En el “Off beat” todas las desviaciones del pulso regular (beat) comprende desde la síncopa hasta los rellentandi y accelerandi.

 

El amplio colorido de la armonía funcional, desde la influencia posromántica e impresionista hasta la simultánea alteración superior e inferior de la quinta.

 

La alternancia de pregunta y respuesta, según el modelo africano, entre la llamada del solista y la respuesta del coro es otra de las características del jazz.

 

En síntesis, el jazz es un género musical diferenciado, perteneciente a la tradición cultural afro americana. Tomó forma en los albores del siglo XX en los Estados Unidos y ya en los años veinte había adquirido gran influencia en todo el mundo occidental, convirtiéndose en una de las voces dominantes en la música popular.

 

El jazz creció en América de forma orgánica pero no organizada, como resultado de la yuxtaposición de distintas corrientes musicales. Sus bases hay que encontrarlas en las tradiciones musicales de varias nacionalidades tal como fueron trasladadas a América por los respectivos colonos procedentes de las Islas Británicas, en particular de Escocia, otros de Hungría donde existía una tradición gitana, los ritmos sincopados de ascendencia hispánica  los cuales llegaron por las Antillas y Sudamérica. La música de baile interpretada al violín pronto se adaptó a una forma típica americana. Estilos que se desarrollaron  en áreas musicales como los montes Apalaches, bajaron a través de Virginia y Carolina del Norte para extenderse por las zonas algodoneras del sur, donde los músicos negros los incorporaron a sus propias tradiciones musicales.

 

América durante el siglo XIX, desarrolló sus propios estilos folklóricos. Los elementos más notables eran sus líneas melódicas en tonalidad mayor y usualmente sincopadas, para ese entonces se conocía como ritmo de banjo. Esas danzas y canciones fueron reenviadas a Europa por medio de los minstrel shows y se convertirían más adelante en los comienzos del jazz. El primer esbozo de música sincopada fue el Ragtime, variante del jazz que podía ser compuesta y anotada al modo tradicional.

 

La población de esclavos negros norteamericanos en cuyo seno surgió el jazz, sembró la semilla de sus propias tradiciones en el suelo de una cultura americana firmemente establecida, y ambas cosas se combinaron para dar como resultado el jazz. Ellos trabajaban cantando para aliviar sus penas, esas canciones se llamaban ”Worksongs”. Se las cantaban muy despacio, pera contenían un ritmo especial que tenía origen de África. Los domingos cuando los esclavos estaban libres algún rato iban a la iglesia y allí cantaban. Estaban contentos, celebrando la misa y cantando otras canciones pero con el mismo ritmo, esto dio lugar al llamado Gospel y Negro Spiritual.




 

El jazz lo han cultivado por igual músicos blancos y negros, y los mejores músicos blancos no son inferiores a los negros, aunque su música tenga un sabor distinto.

 

Poner fecha exacta al nacimiento del jazz es imposible. Su historia primitiva se halla completamente a oscuras por falta de documentación e información. Los africanos llegaron a América desde 1609 en adelante, es de pensar que debieron hacer su propia música desde ese entonces. El lento guiso del jazz sólo pudo saborearse cuando la Guerra de Secesión y junto a  la emancipación de los negros permitió que el jazz tuviera una difusión pública y comercial, y generara su propia audiencia.

 

Así, la diversidad de culturas que coexistían en América a principios del siglo XX, creó las condiciones para el surgimiento de una música totalmente nueva y plena de vitalidad, intensidad y carácter, tipificada básicamente por tres elementos:

 

El Swing o Balanceo, el cual consiste en un ágil deslizamiento hacia el tiempo fuerte persistente.

 

La Improvisación o invención de un tema musical trabajado sobre un esquema armónico del que se puede desprender totalmente la melodía original, y que refleja la espontaneidad del músico ejecutante.

 

Sonoridad y fraseo reflejan la personalidad individual del músico, es decir, una interpretación singular y propia del tema y de la improvisación de cada intérprete.

 

El jazz proviene del ragtime y del Dixieland de Nueva Orleans. Este género proviene a sus vez, de las orquestas ambulantes de dicha ciudad, y a partir de la inclusión de la corneta en dichas bandas, se introdujo una de las características fundamentales del sonido Dixieland: los solos largos e improvisados. Finalmente, fueron el blues y la tradición de la canción de trabajo negra las que dieron forma a este nuevo lenguaje musical.

  

La música de jazz pasó a expandirse de modo amplio entre el público cuando en 1917, un grupo de músicos blancos, la Original Dixie-Land Jazz Band, triunfó en el restaurante de moda en Nueva York, el Reisenweber, y grabó el primer disco de este género, Livery State Blues. Sin embargo, mucho antes de producirse el estilo de Nueva Orleans, existían por ejemplo, las canciones de trabajadores de los algodonales y  de los obreros del ferrocarril y los muelles, variantes como el blues rural, el minstrelsy, el gospel, el ragtime.

 

Ya para esa época la cultura europea de origen británico, francés, española y portuguesa tenía asentamiento cultural en los Estados Unidos, surgiendo entonces una nueva síntesis musical con variedad de matices, o sea, una música plural. La cultura negroafricana aportó el ritmo que en ella predominaba sobre la melodía y la armonía.

Simultáneamente, el espíritu de protesta de los esclavos transmitido a través de sus cantos en el trabajo y los cantos religiosos, el gospel, que se cantaba también en las iglesias cristianas, dieron un carácter y un sentido propio a la música de jazz.

 

El blues rural, que difiere del que oímos actualmente con su estructura de doce compases y su armonía característica, influenció todos los estilos del jazz, y en gran parte, a la música popular de occidente, evolucionando hasta dar origen, en la década de los años cincuenta al rock & roll. El cantante de blues rural no tenía en cuenta la cantidad de compases y no le daba importancia a la armonía como los músicos de blues posteriores a 1900.  La importancia estaba en la letra, que expresaba las tragedias cotidianas o las historias burlonas, y en los matices de la voz.

 

El ragtime significa “tiempo desgarrado o sincopado”, es un género musical surgido en los últimos años del siglo XIX. Sus orígenes se sitúan en Sedalia (Missouri), bajo el impulso de Scout Joplin, quien ha legado piezas antológicas como “Original Rags”, “The Entertainer”, etc., difundidas por sus discípulos Arthur Marshall y Brun Campbell, entre otros.

 

 

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MANUEL ANTONIO RODRÍGUEZ A .

(Músico pedagogo)

CONTACTOS:  marmusico@hotmail.com  -  Bogotá   Colombia  

www.musicalafrolatino.com

 

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