La República Dominicana está situada en la parte insular de América Central denominada Antillas Mayores y comparte territorio con Haití. Fue la primera isla abordada por Cristóbal Colón en su primer viaje, el 5 de diciembre de 1492, quien la bautizo La Española.  Los nativos la llamaban  Quisqueya y Bohio.  Quisqueya es una palabra indígena que significa "Madre de Todas las Tierras. En esta encontró una población autóctona, integrada por indios Taínos en su mayoría, que compartían  territorio con Ciguayos, Lucayos y Caribes, entre otras tribus. La española, feudo de Colon en principio, sufrió el exterminio de su población indígena entre 1509 y 1515, la cual fue reemplazada por esclavos africanos.

 

 

 

Desde 1795, la isla estaba dividida en dos: la llamada Haití, bajo el dominio francés gracias a un tratado firmado con el gobierno de Madrid y la otra, en poder de los españoles, llamada Haití española. La Hispaniola quedó convertida en dos Estados mediante el Tratado de Ryswick que España y Francia firmaron en 1682, quedando la parte occidental de la isla bajo el dominio de Francia  y la parte oriental bajo el dominio de España.

 

En 1804, los esclavos franceses  consiguieron el dominio de toda la isla y en 1844, gracias al liderazgo de Juan Pablo Duarte (1813-1876), nació la  Republica Dominicana. En 1863 la lucha de restauración dio sus frutos, y la independencia fue recuperada.

 

Podría pensarse que la fusión de la cultura europea, en la que participaron españoles, franceses y holandeses, con la africana, le daría nacimiento al Merengue y a otros géneros autóctonos de la República Dominicana. La indígena no cuenta, ya que fue exterminada.

 

 La labor e influencia de los franceses respecto a la música en el área caribeña ha sido vasta. Precisamente de la influencia francesa se originó la Tumba dominicana, de carácter bailable y que tuvo predominio en la parte occidental de la isla durante varios decenios, desde comienzos hasta mediados del siglo XIX. Esa es la hipótesis que sostiene Paulino Féliz, autor que encontró significativas similitudes melódicas y rítmicas entre el merengue antiguo y la Tumba dominicana, derivada de la contradance francesa, a través de comparaciones de las partituras de varias piezas de antiguo merengue. Sin embargo en el siglo XIX se le atacaba como un baile de origen demoníaco.

 

En 1875 Ulises Francisco Espaillat inició una campaña contra el merengue que fue totalmente inútil pues ya el baile se había adueñado del Cibao donde se hizo fuerte a tal punto que se asocia hoy esta región como cuna del merengue.

 

A pesar de su auge entre las masas populares, la clase alta no aceptó el merengue por mucho tiempo, por su vinculación con la música africana. Otra de las causas que pesaron sobre el repudio y ataques contra el merengue fueron los textos literarios que lo acompañan, generalmente subidos de tono.

 

 El Merengue es un baile folklórico dominicano que se ha difundido ampliamente y que muchos consideran como el baile nacional dominicano. El término Merengue tiene varias connotaciones, es ánimo, es movimiento, es sabrosura, es contagio, nacido en un país pequeño, ha llegado a animar y a enriquecer las vidas de gente en el mundo entero.

El merengue surgió como una transformación afro-americana de la contradanza europea.

 Etimológicamente la palabra proviene del  francés "meringue" y en creole "mereng") se aplica a géneros de música popular latinoamericana  como  en Haití, Venezuela, Colombia y otros países.  La investigación del merengue haitiano pudiera enriquecer la investigación de la música dominicana por ejemplo, mientras la relación entre el merengue y la contradanza es clara, cuando uno considera el caso del merengue haitiano (los fuentes históricas haitianas demuestran dicha vinculación), la relación entre el merengue dominicano y la contradanza fue ofuscada por muchos años. El hecho de que el merengue es el baile nacional tanto de Haití como de la República Dominicana refleja semejanzas de las culturas de los dos países de la isla Quisqueya.

 

 

Se discute aún su origen y aparición, pues éste  se pierde en las brumas del pasado. El merengue dominicano, como los merengues haitianos,  surgió en los salones a mediados del siglo XIX como derivativo de la contradanza, imitando la buena sociedad, los campesinos de las varias regiones de la isla transformaron el merengue de contradanza a sus propias maneras, utilizando estéticas e instrumentos musicales propios de sus culturas regionales. Nació con carácter de melodía criolla tras la batalla de Talanquera donde triunfaron los dominicanos.

 

Parece ser que el merengue se desprende de una música cubana llamada UPA, una de cuyas partes se llamaba merengue. La UPA pasó a Puerto Rico, de donde llegó a Santo Domingo. Este baile tenía un movimiento llamado merengue que al parecer es la forma que se escogió para designar el baile y llegó a la República Dominicana donde ni siquiera se mencionó en los primeros años. Posteriormente fue bien acogido y hasta el coronel Alfonseca escribió piezas de la nueva música con títulos muy populares como "¡Ay, Coco!", "El sancocho", "El que no tiene dos pesos no baila", y "Huye Marcos Rojas que te coje la pelota".

 

Uno de los más antiguos merengues proviene del poblado de Juan Gómez en la región del Cibao: el Juangomero, sobre el que ya existen versiones y constituye un verdadero clásico, y cuya organología estaba compuesta por  la güira (instrumento metálico), la tambora de pieles tratadas al ron, diferentes en los dos lados, cabra adulta y cabra antes de parir) y posteriormente  el acordeón incorporado en la parte rítmica hacia 1871.

 

El acordeón introdujo un nuevo sonido en el ámbito local, a tal punto que su inclusión en el merengue implicó simultáneamente una ruptura en la estructura rítmica de género, y por otro lado, este cambio fue paralelo a la propagación de los bailes de parejas, entre los cuales sobresalía precisamente el merengue.

 

 Los diferentes estilos de merengue típico  en la isla de Quisqueya  son: El merengue de atabales en la región  este, en   el  sur merengue palo echa'o, también llamado pri-prí en  Villa Mella, la Romana, San Pedro de Macorís y Barahona, el merengue redondo,  al norte en las provincias de  Samaná, San Francisco, y Villa Altagracia, el merengue cibaeño en el Cibao. Durante años el merengue popular ha admitido muchas influencias foráneas, sufriendo muchos cambios en su estilo musical por el intercambio cultural con otras regiones.

 

Algunos historiadores relacionan el merengue con la mangulina, una danza derivada de los aguinaldos y jaleos de los canarios. Otros consideran predecesores del merengue dos bailes africanos traídos por los esclavos, la calenda y la chica.

 

En 1844 el merengue aún no era popular, pero ya en 1850 se puso de moda, desplazando a la Tumba. A partir de ese momento tuvo muchos detractores.

 

A principios de la década de 1850 se desató en los periódicos de la capital dominicana, una campaña en defensa de la Tumba y en contra del merengue que reflejaba el auge que iba adquiriendo el merengue en detrimento de la última.


 

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MANUEL ANTONIO RODRÍGUEZ A .

(Músico pedagogo)

CONTACTOS:  marmusico@hotmail.com  -  Bogotá   Colombia

www.musicalafrolatino.com  

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